cómo apoyar a un hijo transgénero

¿Qué haces cuando la vida te cambia por completo, sin avisarte?

Una mamá encontró una carta sobre su cama cuando su hijo se fue a la escuela. 

“Qué raro”, pensó, “Mi hijo no hace normalmente estas cosas, es muy tímido”. 

Un escalofrío subió por su columna, presintiendo que algo andaba mal. Le había notado bastante cabizbajo los últimos días y por primera vez había reprobado una materia en la escuela, Ella fue reafirmante, diciéndole que no se preocupara, que a todo mundo le puede pasar, pero sus palabras no ayudaron gran cosa. ¿Tendrá problemas de bullying en la escuela? 

Cuando abrió la carta, se percató de que estaba escrita de manera muy dulce, pero con miedo, como temiendo la reacción la reacción de su mamá, que era la persona más cercana a él. 

Él, era en realidad ella, quien le confesó a su mamá que se sabía niña en vez de niño desde que podía recordar. 

“¿Por qué no me lo dijo antes?” Pensó alarmada la señora, y la carta lo aclaraba. Ella se acercaba a la pubertad y pudo más el miedo de que le saliera barba y le cambiara la voz. El miedo a revelarlo a su mamá, con bastante vergüenza, se vio superado por el miedo a los cambios físicos. 

La señora rompió en llanto, como era esperable, y pudo sentir ahora de primera mano lo que su hija llevaba años sintiendo: ¡una tremenda soledad!

Repasó mentalmente su lista de amigos y familiares, hasta médicos, pero no se atrevió a contarle a nadie para que no la juzgaran. Solo había tomado esa mañana para su vida cambiara de manera drástica. Una cosa era segura:

El amor por su hija nunca estuvo en duda.

Sintió mucha angustia y no dejó que su hija se regresara en el camión de la escuela como normalmente lo hacía, sino que fue a recogerla personalmente y fue la primera en plantarse en la puerta de la escuela para esperarla. Su hija se vio sorprendida al verla y se echó a llorar, y ambas se metieron rápido al coche y se fueron para que nadie se diera cuenta. 

Yo te amo, eres mi hija entonces, perfecto, no tengo problema, solo tenemos que entender cómo hacerlo. 

¡La carita de su hija se iluminó como nunca al oír esas palabras!

Su mamá no la estaba decepcionando; imagínate el terror que había sentido al pensar que pudiera rechazarla la persona que más quería en este mundo. Ella tenía también un papá, pero ausente y así estaba mejor. Él había maltratado a su mamá y se había ido, para alivio de ambas, que ahora enfrentaban al mundo solas. 

La mamá no se lo decía y lo trataba de ocultar, pero con el paso de los días su miedo fue creciendo. Comenzó a buscar información y por fin se abrió con una amiga a la que le contó. Su reacción no fue de rechazo, pero fue quizá algo peor: escepticismo. Como si dudara de lo que su hija le contó y utilizó palabras como “puede ser una fase” y “te conviene tomarlo con calma”.  

“Pero no puedo tomarlo con calma o su cuerpo va a cambiar”, le explicó, pero su amiga le dijo que tuviera mucho cuidado con los cambios “irreversibles”. Ahora entendió lo sola que estaba. Con el tiempo se daría cuenta de lo irresponsable que fue la amiga al haber opinado de manera tan desinformada, desde el prejuicio, cuando ella solo necesitaba una mano amiga y un hombro en qué llorar. 

La mamá, todavía inexperta, aceptó la recomendación de la amiga de un psicólogo, al cual visitaron. Este no conocía la atención afirmativa de género y expresó opiniones basadas en los tiempos en que había estudiado la carrera, totalmente desactualizadas. 

“Es depresión”, dijo, “tenemos que tratársela y se le va a olvidar lo de ser persona trans”. “Hay una ideología que está causando mucho daño en los niños”. Le pasó a la mamá un artículo que hablaba de que los niños eran víctimas del contagio social, sin importar que la ciencia hubiera comprobado que esto no existe y que el estudio pseudo-científico del tal contagio nunca se hubiera hecho con niñes trans, sino preguntándole su opinión a papás conservadores. Eso ni a estudio llega y la misma autora se tuvo que retractar. 

La madurez de su hija fue maravillosa, aclarándole a la mamá que esto lo ha sentido desde siempre, que lleva años callándolo y que no lo ha hablado con nadie más. No tengo ningún amigue que esté pasando por esto, que yo sepa, y nadie me ha contagiado: lo he vivido en total soledad, este doctor no sabe de lo que habla, ma. 

El camino no se fue volviendo más fácil en cuanto a la aceptación de la sociedad, pero si se aclaró maravillosamente cuando encontraron fuentes responsables, información certera y un equipo de especialistas que sabían lo que hacían. 

Sí, venían los bloqueadores de la pubertad, ese botón de pausa que le permite a una persona comenzar a vivir auténticamente y le compra algo precioso: tiempo.

No eran los cambios irreversibles de los que hablaba la amiga, sino algo administrado por profesionales y totalmente reversible. Empezó terapia de acompañamiento psicológico también y a hacer algunos cambios en su expresión. Se hizo unos rayitos discretos en el pelo, comenzó a usar ropa más andrógina y su mamá le tenía una sorpresa un día al llegar de la escuela. 

Sobre la mesa del comedor había un barniz de uñas con un letrerito: 

¡Creo que este color te va a quedar muy bien!

Ella abrazó a su mamá y le dijo con la sonrisa en la cara: Pero no sé ponérmelo, me vas a tener que enseñar. Esa tarde se divirtieron mucho pintándose las uñas. 

Pero su mamá no había salido de la angustia tan fácil. Ver como su hija se iba viendo más luminosa mientras pasaban los días, era la señal de que estaban en el camino correcto. Pero ella no dejó su bienestar al azar, sino que se dejó educar en el tema por las personas expertas y se encontró con muchas personas que estaban viviendo lo mismo que ella, padres y madres de niñez trans que experimentaron las mismas sensaciones que ella. 

Algunas dieron el salto más rápido a convertirse en verdaderas defensoras de sus hijes; a otras les tomó más tiempo, enfrentaron familias extendidas y amistades que no apoyaban; para nadie fue fácil, pero ya no estaban solas luchando contra el mundo. 

Si tu estas experimentado lo mismo, es decir, las dudas, el miedo, el duelo, y el amor por tu hije no está en duda pero no sabes cómo hacerlo bien, tenemos una solución para ti. 

Te queremos invitar a nuestro programa Navegando el viaje de género, diseñado por los expertos de la TransFamily Alliance. En él aprenderás el tema de la diversidad de género y las acciones necesarias para apoyar a tu hije en este viaje tan importante, todo basado en la ciencia, y también algo de suma importancia: 

Vamos a procesar junto con otras familias como la tuya, aquellas emociones que has sentido de manera tan fuerte y las vamos a encausar hacia lo positivo, para que puedas encontrar la paz mental necesaria que te hará fuerte para ayudar a esa persona que amas con todo tu ser. 

Te invitamos a revisar el programa y animarte a tener una plática inicial con nosotres, para que puedas aclarar todas tus dudas.

Durante años hemos ayudado a las familias de género diverso a vivir vidas felices, a que no se sientan solas y a tomar decisiones que vayan en beneficio de sus hijes. 

La niña en esta historia ya cumplió 18 años y está por entrar a estudiar ingeniería civil en la universidad. Su nombre es Sofía, que significa sabiduría. 


Juliette Greenham Güémez es coach de crianza de la TransFamily Alliance y facilitadora de Navegando el Viaje de Género, el programa en español para familias con hijes trans y de género diverso. Contadora y MBA por la Universidad de Kent, en Inglaterra, combinó una sólida carrera en finanzas con su propia experiencia de transición después de los 40 años para dedicarse de lleno al acompañamiento de familias en su viaje de género. Es escritora, investigadora y creadora de contenido comprometida con la divulgación responsable de la diversidad de género. Juliette trabaja junto al equipo de la TransFamily Alliance, el Gender Health Training Institute y Quest Family Therapy, y sabe de primera mano lo que significa encontrar el camino hacia una vida auténtica — y lo que una familia amorosa y bien informada puede cambiar.

Recent posts

Free Downloads

The Gender Journey QUIZ

Find Out Where You Are On Your Journey And Understand The Path Ahead

Take the Quiz >>

cómo apoyar a un hijo transgénero

¿Qué haces cuando la vida te cambia por completo, sin avisarte?

Una mamá encontró una carta sobre su cama cuando su hijo se fue a la escuela. 

“Qué raro”, pensó, “Mi hijo no hace normalmente estas cosas, es muy tímido”. 

Un escalofrío subió por su columna, presintiendo que algo andaba mal. Le había notado bastante cabizbajo los últimos días y por primera vez había reprobado una materia en la escuela, Ella fue reafirmante, diciéndole que no se preocupara, que a todo mundo le puede pasar, pero sus palabras no ayudaron gran cosa. ¿Tendrá problemas de bullying en la escuela? 

Cuando abrió la carta, se percató de que estaba escrita de manera muy dulce, pero con miedo, como temiendo la reacción la reacción de su mamá, que era la persona más cercana a él. 

Él, era en realidad ella, quien le confesó a su mamá que se sabía niña en vez de niño desde que podía recordar. 

“¿Por qué no me lo dijo antes?” Pensó alarmada la señora, y la carta lo aclaraba. Ella se acercaba a la pubertad y pudo más el miedo de que le saliera barba y le cambiara la voz. El miedo a revelarlo a su mamá, con bastante vergüenza, se vio superado por el miedo a los cambios físicos. 

La señora rompió en llanto, como era esperable, y pudo sentir ahora de primera mano lo que su hija llevaba años sintiendo: ¡una tremenda soledad!

Repasó mentalmente su lista de amigos y familiares, hasta médicos, pero no se atrevió a contarle a nadie para que no la juzgaran. Solo había tomado esa mañana para su vida cambiara de manera drástica. Una cosa era segura:

El amor por su hija nunca estuvo en duda.

Sintió mucha angustia y no dejó que su hija se regresara en el camión de la escuela como normalmente lo hacía, sino que fue a recogerla personalmente y fue la primera en plantarse en la puerta de la escuela para esperarla. Su hija se vio sorprendida al verla y se echó a llorar, y ambas se metieron rápido al coche y se fueron para que nadie se diera cuenta. 

Yo te amo, eres mi hija entonces, perfecto, no tengo problema, solo tenemos que entender cómo hacerlo. 

¡La carita de su hija se iluminó como nunca al oír esas palabras!

Su mamá no la estaba decepcionando; imagínate el terror que había sentido al pensar que pudiera rechazarla la persona que más quería en este mundo. Ella tenía también un papá, pero ausente y así estaba mejor. Él había maltratado a su mamá y se había ido, para alivio de ambas, que ahora enfrentaban al mundo solas. 

La mamá no se lo decía y lo trataba de ocultar, pero con el paso de los días su miedo fue creciendo. Comenzó a buscar información y por fin se abrió con una amiga a la que le contó. Su reacción no fue de rechazo, pero fue quizá algo peor: escepticismo. Como si dudara de lo que su hija le contó y utilizó palabras como “puede ser una fase” y “te conviene tomarlo con calma”.  

“Pero no puedo tomarlo con calma o su cuerpo va a cambiar”, le explicó, pero su amiga le dijo que tuviera mucho cuidado con los cambios “irreversibles”. Ahora entendió lo sola que estaba. Con el tiempo se daría cuenta de lo irresponsable que fue la amiga al haber opinado de manera tan desinformada, desde el prejuicio, cuando ella solo necesitaba una mano amiga y un hombro en qué llorar. 

La mamá, todavía inexperta, aceptó la recomendación de la amiga de un psicólogo, al cual visitaron. Este no conocía la atención afirmativa de género y expresó opiniones basadas en los tiempos en que había estudiado la carrera, totalmente desactualizadas. 

“Es depresión”, dijo, “tenemos que tratársela y se le va a olvidar lo de ser persona trans”. “Hay una ideología que está causando mucho daño en los niños”. Le pasó a la mamá un artículo que hablaba de que los niños eran víctimas del contagio social, sin importar que la ciencia hubiera comprobado que esto no existe y que el estudio pseudo-científico del tal contagio nunca se hubiera hecho con niñes trans, sino preguntándole su opinión a papás conservadores. Eso ni a estudio llega y la misma autora se tuvo que retractar. 

La madurez de su hija fue maravillosa, aclarándole a la mamá que esto lo ha sentido desde siempre, que lleva años callándolo y que no lo ha hablado con nadie más. No tengo ningún amigue que esté pasando por esto, que yo sepa, y nadie me ha contagiado: lo he vivido en total soledad, este doctor no sabe de lo que habla, ma. 

El camino no se fue volviendo más fácil en cuanto a la aceptación de la sociedad, pero si se aclaró maravillosamente cuando encontraron fuentes responsables, información certera y un equipo de especialistas que sabían lo que hacían. 

Sí, venían los bloqueadores de la pubertad, ese botón de pausa que le permite a una persona comenzar a vivir auténticamente y le compra algo precioso: tiempo.

No eran los cambios irreversibles de los que hablaba la amiga, sino algo administrado por profesionales y totalmente reversible. Empezó terapia de acompañamiento psicológico también y a hacer algunos cambios en su expresión. Se hizo unos rayitos discretos en el pelo, comenzó a usar ropa más andrógina y su mamá le tenía una sorpresa un día al llegar de la escuela. 

Sobre la mesa del comedor había un barniz de uñas con un letrerito: 

¡Creo que este color te va a quedar muy bien!

Ella abrazó a su mamá y le dijo con la sonrisa en la cara: Pero no sé ponérmelo, me vas a tener que enseñar. Esa tarde se divirtieron mucho pintándose las uñas. 

Pero su mamá no había salido de la angustia tan fácil. Ver como su hija se iba viendo más luminosa mientras pasaban los días, era la señal de que estaban en el camino correcto. Pero ella no dejó su bienestar al azar, sino que se dejó educar en el tema por las personas expertas y se encontró con muchas personas que estaban viviendo lo mismo que ella, padres y madres de niñez trans que experimentaron las mismas sensaciones que ella. 

Algunas dieron el salto más rápido a convertirse en verdaderas defensoras de sus hijes; a otras les tomó más tiempo, enfrentaron familias extendidas y amistades que no apoyaban; para nadie fue fácil, pero ya no estaban solas luchando contra el mundo. 

Si tu estas experimentado lo mismo, es decir, las dudas, el miedo, el duelo, y el amor por tu hije no está en duda pero no sabes cómo hacerlo bien, tenemos una solución para ti. 

Te queremos invitar a nuestro programa Navegando el viaje de género, diseñado por los expertos de la TransFamily Alliance. En él aprenderás el tema de la diversidad de género y las acciones necesarias para apoyar a tu hije en este viaje tan importante, todo basado en la ciencia, y también algo de suma importancia: 

Vamos a procesar junto con otras familias como la tuya, aquellas emociones que has sentido de manera tan fuerte y las vamos a encausar hacia lo positivo, para que puedas encontrar la paz mental necesaria que te hará fuerte para ayudar a esa persona que amas con todo tu ser. 

Te invitamos a revisar el programa y animarte a tener una plática inicial con nosotres, para que puedas aclarar todas tus dudas.

Durante años hemos ayudado a las familias de género diverso a vivir vidas felices, a que no se sientan solas y a tomar decisiones que vayan en beneficio de sus hijes. 

La niña en esta historia ya cumplió 18 años y está por entrar a estudiar ingeniería civil en la universidad. Su nombre es Sofía, que significa sabiduría. 


Juliette Greenham Güémez es coach de crianza de la TransFamily Alliance y facilitadora de Navegando el Viaje de Género, el programa en español para familias con hijes trans y de género diverso. Contadora y MBA por la Universidad de Kent, en Inglaterra, combinó una sólida carrera en finanzas con su propia experiencia de transición después de los 40 años para dedicarse de lleno al acompañamiento de familias en su viaje de género. Es escritora, investigadora y creadora de contenido comprometida con la divulgación responsable de la diversidad de género. Juliette trabaja junto al equipo de la TransFamily Alliance, el Gender Health Training Institute y Quest Family Therapy, y sabe de primera mano lo que significa encontrar el camino hacia una vida auténtica — y lo que una familia amorosa y bien informada puede cambiar.

Recent posts

Free Downloads

The Gender Journey QUIZ

Find Out Where You Are On Your Journey And Understand The Path Ahead

Take the Quiz >>